Las paredes...
Cuando crucé la puerta, percibí en el aire el desasociego de aquellas paredes aparentemente blancas.
Tras su brillo cegador se escondía toda una trama de secretos escondidos, de voces transparentes, de súplicas sin respuesta...
En aquella habitación, el dolor era palpable, el hedor del perdón se disipaba y al instante, volvía a aparecer.
Tocaba sus manos, pero él no lograba sentirlas. Notaba un bloque de hielo que no podía atravesar.
Ella ya no podía verlo como antes, el cristal estaba empañado, lleno de vaho...la imagen se volvía cada vez más borrosa, más lejana...lo perdía y no podía atravesarlo; la desesperación inundaba su cuerpo...intentaba gritar, golpear para llamar su atención...pero él se alejaba poco a poco, no podía escucharla...
