Tocando las nubes...
Tras mucho tiempo en el que el frío me invadía, un día, desperté con una sensación cálida que recorría todo mi cuerpo. Un tejido agradable y espumoso me rodeaba, provocándome sensaciones inimagibles.
Sentí poder tocar todo aquello que me parecía tan lejano, poder disfrutar de olores olvidados, podía casi volar.
Alcé mi mano y percibí unas pequeñas cosquillas en su palma que me hacían sonreír...


Crazy Mary dijo
Me gustan tus sonrisas-cosquillosas, y eso que yo no tengo cosquillas, pero creo que ese tejido espumoso me produciría algo parecido :-)
Besos
13 Mayo 2009 | 10:06 AM