Con la maleta a cuestas...
Con el mismo ánimo de siempre, recojo todas mis cosas.
La pereza y la desgana se sitúan en mi pensamiento y en mi cuerpo.
Miro la habitación tan llena de momentos inolvidables y no puedo evitar que una lágrima resbale por mi mejilla.
Tras la ilusión del llegar, las ganas de quedarme y de compartir sólo queda el mal rato del regreso, de la vuelta a la rutina y un año más de espera.
Con mi maleta a cuestas mi mente revive todos esos instantes de sonrisas, de complicidad, de intimidad...y me la llevo si cabe, aún más pesada, me llevo un equipaje cargado de emociones.
Y como no quiero despedirme, voy a dejar la puerta abierta de mis sueños, para que cada vez que sienta añoranza pueda cruzarla sin necesitar una llave que la abra...






now dijo
Duele dejar lo que te ha hecho feli, pero avexes es mejor dejar lo que ahora te hace daño.
Besitos gordos
26 Agosto 2008 | 01:30 PM