A veces me pregunto cómo se mantiene una relación en la distancia, cómo se mantiene un cariño sin demasiado roce, cómo se sustenta el amor a través del hilo telefónico (cuando se tiene y no se le cruza el cable a alguien...).
Es curioso: cuando nos agobiamos, pedimos tiempo,distancia...

Cuando hay distancia, el espacio se nos convierte en un pozo sin salida y deseas que haya cercanía...empiezas a extrañar cosas, situaciones, caricias, palabras...
A veces me pregunto si el reencuentro es más intenso cuando se vive una relación en la lejanía, si el tiempo compartido es más provechoso y no se centra en las cosas tontas en las que normalmente uno pierde el tiempo en discutir....todo es relativo...

En una relación así hay que poner mucha confianza en el otro, hay que cuidar cada detalle del día a día, preocuparse cada instante y demostrarle que estás ahí, que, a pesar de los kilómetros, a pesar de la ausencia en el tiempo...permaneces a su lado de una forma u otra...
A veces...te desmoronas...