Que me enseñó a valorar cada segundo a su lado.
Que me demostró que cada día sigue siendo tan especial como el anterior.
Que me ha ayudado a ver las cosas desde otro punto de vista.
Que me tiende su mano impidiendo que caiga si tropiezo.
Que valora cada parte de mi como nadie lo ha hecho.
Que me ha ayudado día a día a superarme como persona.
Que me ha enseñado a valorarme tal y como soy.
Que hace desaparecer el tiempo y consigue que se pare unos instantes.
Por hacerme sentir tan especial a su lado.
Por quererme como soy y no exigirme que cambie.
Por ser culpable de muchas de mis sonrisas.
Por hacerme sentir que todo es como el primer día.
Por dedicarme cada segundo de su tiempo.
Por estar ahí a pesar de la distancia.
Gracias por quererme.