El muro...

En el camino, siempre me he sentido una agradable y cálida compañía a mi lado.
De repente, sin saber siquiera porqué, he girado y ya no estaba; había desaparecido, se habia disipado sin apenas darme cuenta.
Miré en todas direcciones, quizá estuviera tras mi espalda, intentando protegerme, pero no era asi; ya no sentía su calor, su protección, su seguridad.
Seguí caminando, pero ahora con pasos inciertos, indecisos... pensando cada movimiento, cada aliento. La sombra cálida ya no desprendía su voz dulce y tranquilizadora.
De pronto, tropecé con una oscuridad que tapaba mi cuerpo entero. Miré hacia lo alto y he encontrado un muro muy difícil de atravesar, pero no puedo escoger otro camino.
Mis pies intentaron escalarlo, pero resbalan inquietos por las piedras húmedas del rencor.
Caí en la tierra mojada y mi cuerpo se ha manchado de dolor. No quise rendirme. Por segunda vez me puse en pie e intenté superar esa pared que nublaba mi ruta.
Coloco comedidamente los pies en las ranuras y voy ascendiendo muy lentamente, no quiero volver a resbalar porque no podría levantarme de nuevo.
Miro hacia la cima y el filo de esa gran plataforma parece soleada, eso me proporciona fuerzas para manternerme firme en mi propósito.
Parecía ir todo bien, sin embargo, repentinamente, mi pie derecho resbala con la frialdad de la nieve y mi cuerpo de nuevo cayó desplomado en el suelo...
Me sentí perdida, desolada, agobiada..y ya llegaba la noche...comenzaba el cielo a cubrirse de negro y me falta mi cálida compañía...

idasYvenidas dijo
Me gusta tu blog... pero no puedo decir lo mismo de su título.
¿Sin sentido?... pues yo encuentro muchos sentidos a tus palabras. Quizás por eso me guste, porque son puertas abiertas a diferentes interpretaciones...
Un saludo.
4 Febrero 2007 | 09:07 PM