Volar...

Por qué no imaginar alguna vez que somos libres, como los pájaros, ondeando sus alas contra el viento.
Sentir que flotamos en el cielo y que podemos vislumbrar desde ahí arriba todo nuestro mundo.
Sentir el aire acariciar nuestra piel, poder bajar y subir con los golpes de brisa sorteando los obstáculos que puedan aparecer.
Libres para escaparnos por el cielo y volar hasta el infinito, olvidando los inconvenientes de nuestro trayecto.
Elevarnos y descansar en el manto de nubes que disipa nuestras preocupaciones.
Y, poco a poco, ir descendiendo...cerrando los ojos... para que el sueño no termine...

anonimo dijo
Realmente precioso...
16 Noviembre 2008 | 07:21 PM