En su oscuridad...

Los días van sucediéndose,uno tras otro, sin rastro de cambio alguno.
El,desde su oscuro rincón,a pesar de la pereza y el malestar que le producía hacer cada movimiento,intentó incorporarse muy despacio,sin requerir la ayuda de nadie.Su orgullo le había impedio llamar la atención, ni siquiera para recibir un gesto de cariño.Quizá por esta razón se había encontrado tan solo siempre, sumido en el más absoluto silencio,hablando consigo mismo o tan sólo emitiendo sonidos que ya ni las paredes percibían después de tantos años de encierro voluntario.
Con movimientos torpes y lentos,como si todo su cuerpo estuviera oxidado, consiguió,tras mucho esfuerzo,dar el primer paso que lo llevaría,después de un espacio de tiempo razonable,a el lago donde ella había decidido, por voluntad propia,entregar su vida...
Con el paso de los años,nadie hubiera dicho que aquella figura afilada con rasgos demacrados y faltos de higiene pertenecieron,en tiempos casi antaños, a aquel muchacho con mirada penetrante y una tez que denotaba firmeza y atractivo.Todo rastro de vitalidad se habia esfumado de cada poro de su piel.
Sólo aquel terrible suceso pudo convertirlo en lo que es ahora,un ser inerte,que vive pero sin tener vida...
Los sucesos de aquella tarde que desde entonces él siempre quiso olvidar, lo habían llevado a sobrevivir o, mejor dicho,a malvivir de sus recuerdos...

ID dijo
Malvivir de los recuerdos... Los recuerdos son tan extraño que no somos conciente en el momento de que nos hacemos a base de ellos, y en base a ellos, también podemos dejar de ser.
8 Marzo 2006 | 12:19 PM